A través de Filosofitis, uno de mis blogs de cabecera que cultiva Alejandro Piscitelli, me entero de un proyecto que desarrolla la University of Southern Denmark de la mano de Thomas Pettitt con este interesante título: “El paréntesis de Gutenberg”.
Algo atractivo en este tipo de propuestas, más allá de que puedan o no ser factibles, es que nos ponen a reflexionar sobre una serie de cosas que de otro modo no hubiésemos pensado. El planteamiento es simple, la idea, compleja. Una vez que situamos al hombre moderno (¿nosotros?) en la historia del universo, más o menos unos 100 mil años de historia, ubicamos la era de la imprenta en un lapso de 500 años de esa historia, de manera tal que, si es verdad que los nuevos medios de comunicación que se están masificando desde finales del siglo pasado, apalancados por Internet y todo lo que esto implica, están re-creando o reviviendo la cultural oral, se podría pensar que estos 500 años de omnipresente cultura escrita no son más que un gran paréntesis en la cultura humana. Identifico en la tesis dos cosas interesantísimas, primero, la desacralización de la cultura escrita, segundo, que es precisamente ahora cuando se está rompiendo el paradigma.
Recomiendo ampliamente la lectura del revelador post de Piscitelli, y una replica que él mismo recomienda, de Joaquín Rodriguez.